Conectarse

Recuperar mi contraseña

Staff
Administradores
Moderadores
Últimos temas
Foros Amigos
Mafia Gang Foro Para Adultos
Photobucket
Reconocimientos
♪No Hay Reconocimientos Aun♪
Noviembre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930   

Calendario Calendario


Disembarking [Arthur Kirkland]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Alice Kirkland el Lun Mayo 30, 2011 12:39 am

Inhaló profundamente antes de desembarcar, disfrutando del aire puro y limpio que únicamente se podía sentir desde la altura de su embarcación, pues bien sabía que al bajar aquel dulce aroma a sal de mar desaparecería por completo. A Alice no le importaría demasiado si pudiese deshacerse de la peste a contaminación y piratas con días sin bañarse a unos cuantos kilómetros, pero el problema radicaba en que era bastante difícil deshacerse de ella. Soltó un pesado suspirol al notar que ya era hora de desembarcar, y se deslizó con sutileza hasta que sus botas de tacón hubieron tocado el maltratado suelo del puerto pirata.

El desagradable aroma no tardó en hacerse aparecer, y Alice no pudo evitar arrugar la nariz. Notó cómo rápidamente varias miradas se posaban en ella, examinándola minuciosamente y no todas con simples intenciones de calcular su categoría de pirata. Muchos apartaron su mirada al reconocer a la inconfundible Britannia a sabiendas de que nada bueno venía de meterse con ella, pero otros más torpes y bebidos continuaron observándola de más, logrando que la joven los fulminara con la mirada al pasar frente a ellos. Éstos simplemente sonrieron de manera idiotizada, y uno intentó rodearla en un descarado abrazo. Muy mala idea. Alice no dudó en darle un puñetazo en el estómago, indignada por el trato que querían darle.

La Capitana continúo caminando con una mirada claramente irritada por lo que acababa de suceder, con los puños fuertemente apretados y las cejas levemente quebradas hacia el puente de su nariz en una mueca de cabreo. Esto pareció ser suficiente para los demás que parecían haber tenido intención de acercársele, pues comenzaron a apartarse de su camino con la velocidad en que un montón de insectos huían de la luz. La muchacha los observó satisfecha y continúo con su camino, convencida de que nada más la molestaría hasta llegar al mercado. Por que había desembarcado para ir a comprar provisiones, alimentos y algunos suministros médicos en caso de que alguien pudiese resultar herido en alguna de las batallas. Y oh, también iba a comprar uno de aquellos finos y costosos licores que tanto le gustaban beber de vez en cuando.

Estaba ya a mitad del camino justo cuando algo la tomó por desprevenida. Sabía que el ser despistada en varias ocasiones era un pequeño defecto suyo que tenía que remediar, y en más de una ocasión le había ocasionado problemas. Ése era el ejemplo perfecto. En un abrir y cerrar de ojos se encontraba fuertemente sujeta por dos musculosos hombres con expresión divertida, que apretaban con sus enormes manos los delgados brazos de la chica para asegurarse de que no escapara. Alice forcejeó por unos minutos y luego emitió un gruñido de frustración y enojo al no lograr zafarse a la primera, cómo una niña pequeña. Finalmente soltó un bufido y desvió la mirada, enfurruñada.

Bloody Hell, Fucking idiots . Suéltenme ahora mismo a menos que quieran que les de una enorme patada en el… ¡No saben con quién se están metiendo! — Les gritó, llamando la atención de varias de las personas que pasaban por ahí, que voltearon a verla con curiosidad. Alice observó indignada como varias de ellas reían burlonamente, y las fulminó con la mirada. Algunas parecían compadecerse, pero al ver a los enormes sujetos que la mantenían agarrada preferían irse de ahí. La Capitana puso los ojos en blanco al notarlos. —Cobardes…—Murmuró por lo bajo, apretando con fuerza los dientes.

—Bien, linda señorita. Entenderás que dos caballeros cómo nosotros no tenemos nada malo que hacerle a una jovencita tan hermosa cómo tú, ya que sería una verdadera pena arruinar ese lindo rostro. Así que, ¿Por qué no simplemente nos entregas esa generosa bolsa de monedas que llevas escondida y nosotros te dejamos en paz tranquilamente? — La inglesa frunció el ceño. En verdad la cabreaba que tan sólo por no haber oculto mejor su bolsa de dinero ahora mismo un par de idiotas sin cerebro la estuviesen intentado retener inútilmente. Estaba más que claro que ellos no sabían con quién trataban. —Debería aprender a esconder mejor sus pertenencias, my lady.

La chica los fulminó con la mirada y entrecerró los ojos, advirtiéndoles con la fiera mirada que estaban cometiendo un enorme error. Ambos hombres sólo se echaron a reír descaradamente, aumentando el enojo de Alice. Ésta no volvió a hablar, sino que simplemente se limitó a observar a su alrededor, esperando el momento indicado. No pudo evitar sonreir levemente al recordar lo que les había pasado a los otros cientos de hombres que habían intentado emboscarla de aquella misma manera. Habían aprendido bien que nunca debían de meterse con la temida pirata Britannia.
avatar
Alice Kirkland

Mensajes : 10
Fecha de inscripción : 24/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Arthur Kirkland el Lun Mayo 30, 2011 1:14 am

En el momento de desembarcar, guardo unas bolsas de dinero entre sus ropas, bastante escondidas con tal de que su sonido no fuera tan sonoro. Suspiró. Era algo molesto tener que ir a comprar las provisiones, pero sabía que sí enviaba a un tripulante este iba a traer otro objeto o incluso escaparía con las monedas, cualquiera lo haría.

Al momento de bajar del barco sintió varias miradas tanto lujuriosas por parte de las mujeres tripulantes como asesinas sobre el por parte de los capitanes, no faltaban las que inspiraban miedo o asco del capitán inglés. Ignoró todo esto y se dedicó a caminar por el puerto en dirección al mercado que buscaba, la verdad era el más decente en lo referente a productos y precios. Ademas de que el dueño y el tenían una ''estrecha relación'' de miedo total por parte del mercader y de vez en cuando retiraba productos gratis.

Mientras caminaba pudo divisar una gran multitud que se agrupaba en torno a algo, en medio de la calle. ¿Qué ocurriría?, sentía voces, risas, murmullos, de todo en general. Se acercó a la muchedumbre para observar y pudo deleitarse con algo nada grato. Dos hombres bastante fornidos tenían a una chica acorralada, ¿a una chica? seguro que querían hacerle algo o robarle sus posesiones. Se quedó un rato visualizando la situación hasta que la rubia ceso sus quejas y sonrió, que extraño, quizás ya habría aceptado la situación.

No pudo evitar dar un paso al frente haciendo sonar todas las joyas que llevaba encima y sentir las miradas sobre el, miradas que decían ''este tipo esta loco'', ''e-el tsunderate'', entre otras. Los dos hombres le miraron y no pudieron evitar soltar una risa sonora y uno de ellos habló entre risas. —¡Mira a ese sujeto! ¡Es tan lindo y enclenque, creo que piensa que puede contra nosotros!— Un leve tic apareció en la ceja del rubio y se acerco aún más, hasta quedar unos pasos de los sujetos y la joven.

— Oigan, ustedes. Déjenla en paz, si quieren algo vayan a molestar a otra parte, son of a bitches.— Las miradas no se apartaban del capitán de larga capa roja y parche en uno de sus ojos, tenían algo de miedo al notar de quien se trataba. Los sujetos no hicieron caso y solo le miraban con malicia. — He dicho que la dejen ir, no volveré a repetirlo...— Fue ignorado nuevamente, entonces con sigilo deslizo una de sus manos hacia su bolsillo y saco una pistola. La muchedumbre en silencio no pudo decir nada e incluso algunos escapaban. — Well... que fastidio, escoria como ustedes deberían obedecer ante una orden, ya que no era una petición.— Dicho esto disparó sin piedad en la cabeza de los tipos. Al caer ellos junto a la chica se acercó rápidamente donde ella y se agacho para tomarla del brazo sin preguntar. — Sorry, pero debemos escapar antes de que esto empeore.— No dijo nada más y se puso de pie, forzando a la otra para echarse a correr.

Luego de un momento, lejos del lugar del crimen, específicamente en una especie de ''parque'' pero bastante desolado. Soltó a la chica de la cual no se separó en ningún momento y ella, cansada, se dejo caer sobre el césped. Él se agachó para poder observarla con atención, tenía unas marcas de dedos grandes en los brazos, mas podían borrarse con el tiempo. Se quedó agachado junto a ella mientras respiraba algo agitado, esforzarse de golpe no era bueno para su salud.

— Lo lamento mucho, lady. No me presente debido a la situación.— Dijo y un escalofrió recorrió su cuerpo cuando esta se arreglo los cabellos y dejo ver sus orbes verdes, era exactamente igual a su persona. Por sus rasgos pensó que era una noble, pero al notar como vestía supuso que era una pirata, y no erraba. — Debo decir que no tengo intenciones de pelear lejos de mi barco, para que no creas que te mataré o algo por el estilo, ¿right?— Suspiró, esto era bastante difícil. — My name is Arthur Kirkland, lady. Sigo pidiendo disculpas ante lo que acaba de ocurrir.—
avatar
Arthur Kirkland

Mensajes : 26
Fecha de inscripción : 19/04/2011
Edad : 30
Localización : Far away~

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Alice Kirkland el Lun Mayo 30, 2011 2:12 am

Se las había ingeniado para lograr deslizar sus ágiles dedos por debajo de su capa marrón oscuro, hasta la altura del pequeño estuche sujeto a la correa que estaba en su muslo, en dónde guardaba su daga. Mientras realizaba ésto no apartaba ni por un minuto la mirada de los ojos del par de imbéciles que la sujetaban con fuerza, casi retándolos con la mirada. Había aprendido que los hombres eran cómo perros, y que quedarse viéndolos fijamente sólo lograba enojarlos más. Una táctica perfecta para distraerlos y que no notasen la pequeña emboscada que ella misma les estaba armando. Pero justo en el momento en el cual planeaba apuñalar al de la derecha, unos murmullos comenzaron a hacerse presentes en el público que se había formado.

¿Loco? ¿Tsunderate? Alice arqueó una ceja. Al parecer, no todos los hombres ahí presentes eran unos cobardes, cómo ella lo había sospechado. No pudo evitar esbozar una muy pequeña sonrisa, pero no quiso voltear a verlo por estar muy ocupada manteniendo el contacto visual. Únicamente cuando los hombres voltearon a verlo, ella desvió la vista para poder afirmar mejor la daga en su mano. Y justo cuando se disponía a atacar...

— W-What the...?— De pronto, después de hacerse escuchar un par de imponentes balazos, la inglesa pudo notar cómo comenzaba a caer al suelo y cómo el fuerte agarre en torno a sus brazos se aflojaba. Intentó mantener el equilibrio desesperadamente, pues no quería ser aplastada por los idiotas, y apenas pudo y mantenerlo un poco justo cuando sintió cómo otro fuerte agarre la tomaba del brazo, logrando afirmarla lo suficiente cómo para no perder el equilibrio. Alzó la mirada, visiblemente sorprendida, para ver el rostro de quién la estaba rescatando. Alguien sobrio, por suerte, y no un pirata borracho cualquiera. — W-Who are...?!— Pero no tuvo tiempo de terminar de preguntar, puesto que se había visto obligada a comenzar a correr a toda velocidad.

Al principio le costó trabajo mantener la velocidad, pues los brazos le resultaban pesados después de haber sido tan fuertemente agarrados por aquellos emboscaderos, pero en cuestión de segundos recuperó su característica rapidez y corrió junto al misterioso pirata, hasta llegar a un desolado parque bastante lejos del lugar en el cual la habían atrapado. Sin poder evitarlo, Alice se dejó caer al césped para poder recuperar el aliento después de la maratón que acababa de correr. Normalmente no se cansaba tanto, pero en esa ocasión estaba cansada y algo hambrienta, por lo que era normal que se hubiese puesto así tan de pronto.

Sus mejillas estaban levemente ruborizadas. Tanto por el esfuerzo cómo por la indignación y pena que en ese momento sentía. Aunque tampoco le molestaba, no le agradaba haber tenido que ser rescatada por otro pirata. Eso la enfurruñaba, le hubiese gustado demostrar que ella podía con cualquiera para que nadie volvara a osar intentar hacerle lo mismo, aunque era poco probable que dejaran de hacérselo. Cerró por un momento los ojos, se pasó una mano por la frente y se acomodó el cabello, volviendo a abrirlos en el acto. Luego alzó la mirada para observar a su "salvador", y sintió cómo un escalofrío la recorría al instante al ver aquellos conocidos ojos verdes tan de cerca.

Eran idénticos a los suyos. Se quedó tiesa por la impresión por un momento, pero luego negó levemente con la cabeza. Cerró los ojos y los volvió a abrir de nuevo, pestañeando, cómo para asegurarse de que fuera verdad. Y sí lo era, las características de aquél pirata eran sin duda alguna muy parecidas a las de ella misma.

Desvió la mirada e inhaló una gran bocanada de aire, comenzando a regularizar su respiración. No pudo evitar esbozar una leve sonrisa al escuchar lo que el otro le decía.

— Don't worry. Ninguno de los dos tuvo tiempo para hacerlo — Dijo, acomodándose el elegante sombrero que traía encima, que delataba su posición cómo Capitana. Notó que el otro también traía uno, y desde un principio había sospechado que era un pirata, así que no se sorprendió demasiado— Yo tampoco las tengo, mucho menos en éstas condiciones. Y me acabas de salvar...aunque yo pude haberlo hecho sola— Murmuró por lo bajo, inflando levemente las mejillas. — Así que, por supuesto que yo no pelearé con usted. Si no que por todo lo contrario, se lo agradeceré— Dijo, haciendo una leve reverencia con la cabeza.

Pudo notar cómo empalidecía de golpe al escuchar el nombre de aquel joven. Alzó la mirada, ligeramente aterrada, y sintió cómo un nudo se formó en su garganta. Sin embargo, soltó una risita nerviosa, acomodándose de nuevo el cabello.

— Q-Qué coincidencia...yo también soy Kirkland. God save the Queen, creo que ése apellido cada vez se está haciendo más común...— Sonrío nerviosamente, convenciéndose a sí misma de que era una simple coincidencia. No era nada de otro mundo ver a alguien más con su mismo apellido, el mundo era muy grande. My name is Alice Kirkland, gentleman. Y yo sigo agradeciéndole por lo que acaba de ocurrir, y continúo repitiendo que yo pude haberme librado de ellos sola. Pero aún así, Thank you.

Se levantó del césped y sacudió sus ropas, para luego asegurarse de que la daga seguía segura en su estuche. Suspiró aliviada al notar que era así, y luego volteó a ver al Capitán [por que había notado también su sombrero] ligeramente curiosa.

—Me alegra darme cuenta de que los caballeros continúan existiendo, aún entre los piratas— Sonrío, y le extendió una mano para ayudar a que se levantara también, notando que respiraba agitado y componiendo una pequeña mueca de preocupación— ¿Se encuentra bien, Capitán? Luce cansado...— Suspiró y ladeó la cabeza— ¿Puedo invitarlo a un trago para agradecerle? Parece que a ambos nos hace falta— No estaba muy segura de querer ir por un trago, sabía lo fácil que se embriagaba. Pero sabía que era lo que comúnmente hacían los piratas para agradecerse cosas, y ella no quería romper con eso.

avatar
Alice Kirkland

Mensajes : 10
Fecha de inscripción : 24/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Arthur Kirkland el Mar Jun 07, 2011 6:57 am

Empalideció aún más al escuchar el nombre de la rubia, eran muchas coincidencias, coincidencias aterradoras y extrañas. No estaba seguro de cual sensación era mayor, pero ambas estaban, latentes.

Tosió levemente gracias al agotamiento ya que el no aguantaba tanto corriendo, mucho menos al comenzar a correr de golpe sin previó aviso. Debía al menos prepararse 1 hora o morir en el intento. Paso a cubrirse la boca con una de sus manos enguantadas al aumentar la tos que ya no marcaba cansancio, si no enfermedad prematura, ¡¿Tan rápido?! Definitivamente se pondría a pensar en ir a la residencia de alguna hechicera o algo por el estilo para que le curase, uno se encontraba con todo tipo de personas al navegar por el mundo.

Dejo de toser ante la curiosa pregunta de la chica, que sonaba algo preocupada. Se destapó la boca y la miro atentó. —I'm okay, thanks for asking, lady.— Dijo sin más, no llamaría a la joven por su nombre y mucho menos por su apellido, ya que decirle por el nombre inspiraba confianza y llamarle por el apellido inspiraba respeto ''superior'', sería una mujer y todo pero no se rebajaría. Tiene su orgullo, el cual no es poco ni fácil de quebrar.

No pudo evitar alzar una ceja ante la oferta, sería de mala educación rechazar pero... el no soportaba absolutamente nada si se trataba de alcohol. Lucho mentalmente en su subconsciente para decidir que hacer, así perdió unos segundos para finalmente dar su veredicto. —Lo lamento, my lady. Pero debo rechazar su oferta, como podrá notar mi salud no esta bien hoy, and... no es ''lindo'' ver a una mujer por esos lugares, llenos de hombres perezosos y deshaceados.— Hizo una especie de mueca al decir esto al mismo tiempo que se ponía de pie. Si se ponía a pensarlo, el no tenía nada de pirata, solo el hecho de que era muy indolente e insensible si se trataba de matar a sangre fría, o fueran abusos psicológicos que condujeran a la locura, depresión, esquizofrenia. entre otros. Nunca hay que despreciar a la mente.

No es que odie ir a esos lugares, pero es por mantener la dignidad que poseo al ser un capitán, no me rebajare al nivel de esas bestias del mar que solo buscan felicidad en el alcohol o similares.— No tenía ni la más mínima intención de decir que el alcohol le superaba por mucho, tenía una elite, un puesto, un orgullo. No se podía subestimar a una capitana que podría usar una debilidad en contra. Generalmente sus ojos le habrían delatado pero ahora los tenía bastante controlados, siendo capitán se había vuelto más calculador e inexpresivo, lo que provocó su manejo del cuerpo casi perfecto (sí no fuera por las enfermedades que invaden sus entrañas cada vez que lo desean, sería perfecto). —Es una oferta algo pobre, pero en unos momentos más podríamos ir a una playa.— Dijo sin más, cuidando de no revelar nada importante. —Quiero visualizar el mar desde la costa, hace mucho deseo poder hacerlo. Y si estás tan agradecida, quisiera que me concedieras el favor de acompañarme. No te estoy rogando ni obligando ya que tienes toda la libertad de elegir.— Le costaba mucho hablar así, pero siempre habían ocasiones en las cuales debía cuidar su vocabulario del mar al estar frente a una fémina, ya sea por educación, raptarla, cortejarla, o simplemente la necesidad de todo ser humano, el placer carnal. Pero ese era otro tema.

En silencio espero la respuesta de la más baja y deseando que fuera una afirmación, no tenía idea del por qué pero esa chica le causaba una sensación de tranquilidad, claro, la desconfianza no se iba. Pero no tenía intenciones de hacerle algo, mucho menos de dañarle u obligarla a hacer algo en contra de su voluntad.
avatar
Arthur Kirkland

Mensajes : 26
Fecha de inscripción : 19/04/2011
Edad : 30
Localización : Far away~

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Alice Kirkland el Miér Jun 08, 2011 4:53 am

Ladeó levemente la cabeza al escuchar aquello de que la salud del inglés no se encontraba bien. Y ella misma podía notarlo por la forma en que tosía. Suspiró y por un lado se sintió aliviada de que hubiese rechazado la invitación de ir por un trago, pero por otro lado se sintió ligeramente tonta por haber hecho semejante propuesta estúpida después de ver el estado de aquel joven. Era obvio que una copa no lo ayudaría en nada, sino que empeoraría su estado de salud.

-God Save the Queen, tienes razón. Lo siento, no sé en qué estaba pensando- Se excusó, suspirando de nuevo y masajeándose una sien con los dedos anular e índice. Se acomodó las gafas, sonrío de nuevo y procedió a asegurarse de que todo estuviese en su lugar y bien arreglado. Su sombrero, su cabello, sus botas, su capa. Para ella la imagen siempre había sido algo impostante, algo que verdaderamente la diferenciaba de otros piratas. -I know it, gentleman. A decir verdad, a mí tampoco me agrada mucho ir a esos lugares-Afirmó, revisando su bolsa de monedas y escondiéndola mejor para no sufrir ningún otro inconveniente.

Cuando se hubo arreglado por completo, volteó a ver al pirata con una leve sonrisita. No podía evitarlo, ella adoraba dar paseos por la costa. Amaba el mar, le deleitaba el sentir el viento chocar contra su rostro y mecer su cabello. Podría decirse que también había sido criada por la misma mar, acostumbrándose desde muy pequeña a vivir en ese ambiente.

-Me encanta esa oferta, debo admitirlo. Acepto, sin duda alguna-Dijo instantáneamente, acercándose a él y sin siquiera esperar para comenzar a caminar, ansiosa por llegar a la playa. Caminando hacia el frente y sin parar de hacerlo, volteó a ver a Arthur con un deje de curiosidad. -¿Sabes? yo también deseo poder ver las olas mecerse por la brisa del mar desde hace bastante tiempo, peculiarmente desde la costa. Adoro hacerlo, lo hago cada vez que tengo oportunidad-Explicó, sin dejar de sonreír. -Oh, y, caballero. Tal vez debería de ver a un doctor, no es la mejor idea siempre que el Capitán de una navegación esté enfermo.-Le dijo, aún sin dejar de observarle fijamente.

Le parecía demasiado curioso lo mucho que aquel joven se parecía a ella, y a la vez algo...no escalofriante, pero que le provocaba estremecerse. Era una sensación extraña, y también le parecía muy extraña la tranquilidad que sentía al estar a su lado. Normalmente ella nunca bajaba la guardia con absolutamente nadie [ni lo haría en ese momento], pero por alguna razón se sentía fuera de peligro a su lado. Aún así, ella misma sabía que no podía depositar su confianza en él. No lo hacía con nadie, era su naturaleza.

-Si no le molesta...puedo preguntar, sólo por curiosidad, ¿Para qué ha venido a éste puerto? Es extraño toparme con un Capitán más. Ya sabes, somos solo...¿Siete?-Murmuró, llevándose un dedo a los labios, pensativa. Sí, recordaba que eran siete. -Me parece que es bastante conocido...y temido. ¿Tsunderate?-Inquirió risueña, sin poder evitar ensanchar su sonrisa y soltando una risita divertida, con un muy pequeño toque de burla. Sin dejar de caminar aún, le extendió una mano con la intención de estrechársela-Supongo que deberíamos presentarnos más formalmente. Ya sabes, Capitán a Capitana. Mi nombre es, cómo antes le dije, Alice Kirkland. Mejor conocida cómo Britannia. Mi embarcación lleva por nombre Emmerald, y soy una de las siete Capitanes. De las más temidas, me atrevo a decir-Añadió, con algo de arrogancia, pero sin dejar de ver curiosa al inglés, esperando su presentación.
avatar
Alice Kirkland

Mensajes : 10
Fecha de inscripción : 24/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Arthur Kirkland el Dom Jun 26, 2011 4:56 am

Internamente se alegro de que la joven no insistiera en que aceptara la oferta, también del hecho de que no le llevará a rastras como lo habría hecho cualquier otra persona que tuviera élite, o careciera de esta, uno se topaba con diversos tipos de personalidades en lo ancho de los 7 mares.

En cuanto dijo su pensamiento ante la idea, sonrío de forma imperceptible, generalmente le tocaba caminar solo ese rumbo al ser algo aburrido y deprimente para los demás, pero para él no. Realizarlo le causaba una felicidad tremenda junto a una paz imperturbable, ademas de lo relajante que era escuchar el reviente de las olas.

Comenzó a caminar justo después de la joven al verla tan entusiasmada y la escuchó con atención los sentimientos de la chica al caminar junto a la playa y se extrañó un poco al tener tantos parecidos con ella, tanto física como mentalmente. Seguido de eso la chica le dio un consejo que le causo vergüenza extrema. ¿Tan lamentable y deplorable había sido su estado?. —Su oferta es una buena idea, pero me temo que debo rechazarla por el simple hecho de que un doctor podría intentar matarme, ya sea asesinato a sangre fría o a través de venenos. Creo que usted me entiende.— Ese siempre había sido su pensamiento, ya habían realizado esa acción con alguno de sus tripulantes. Él, siendo capitán, corría más riesgo de ser emboscado secretamente.

La rubia volvió a hablar y él volvió a prestar atención, sinceramente no era capaz de ignorar a una mujer tan educada y elegante, dudo durante unos segundos en si responder o no, pero ambos estaban tranquilos de alguna manera así que le concedió la respuesta de la pregunta tan curiosa. —Well, solo he venido a buscar provisiones para mis tripulantes y mi propia persona, only that.— Dijo, y la chica seguidamente habló, al parecer era muy buena para realizar dicha acción y era un poco desesperante, pero nada podía hacer. Era una mujer, ademas era muy educada. Seguro lo hacía al sentir el silencio incomodo.

Pudo sentir como su sangre hervía ante el apodo tan usado por los pueblos, piratas enemigos, y su propia tripulación. Sabía algo de japones y ese apodo no era digno de su persona, al menos eso era lo que decía él. Prefirió no decir nada e intento no escuchar la risa de la capitana, por mucho que le molestara no cambió su expresión en ningún momento; ya que seria expresar sus sentimientos o algo por el estilo y no podía permitir que su corazón en alguna manera fuera sincero.

Vio como la más baja extendió su mano y se quedó en blanco, era mucha la amabilidad de ella aunque sabía su apodo. Aunque él odiara este, era el nombre por el cual era conocido y temido. Escuchó nuevamente a la chica con atención y no se impresiono ni atemorizó en ningún momento, era una capitana, sí. Pero tanto tiempo en el mar le había dado muchas sorpresas, no podía asustarse por una persona como ella, mucho menos siendo un capitán.

Extendió su brazo de igual manera al finalizar Britannia su presentación y estrechó su mano con la contraría, para que la palabra le fuera concedida. —Comprendo su intención, lady. Y es un placer conocerla, debo decir. Aunque ha de saber, ya sabía todo sobre usted, a excepción de su aspecto.— Dio a conocer, siendo un capitán, se debe investigar sobre los enemigos. —Mi nombre es, como le di a conocer anteriormente, Arthur Kirkland. Soy conocido como ''El pirata sangriento'' o por el apodo que usted nombró anteriormente, Tsunderate. Mi barco es el Cruentum Nightmare y soy uno de los 7 capitanes como ha de suponer. Uno de la peor clase para los nobles, de mucha peor clase que usted seguramente.— Finalizó, en todo momento cuido la información que no debía revelarse ante nadie, en algún momento estuvo a punto de decir ''soy huérfano'' ante la confianza que le daba la chica, pero no. No podía decir tal cosa, aunque siendo huérfano, los enemigos escasean de vías de ataque. Ya que generalmente si no podían contra el pirata en sí, iban en busca de su familia para atacar directamente a su corazón.
avatar
Arthur Kirkland

Mensajes : 26
Fecha de inscripción : 19/04/2011
Edad : 30
Localización : Far away~

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Alice Kirkland el Sáb Jul 02, 2011 8:41 pm

Frunció levemente los labios, inconforme, al esuchar la última afirmación del mayor. Obviamente no iría a enojarse por algo así, puesto que sería muy infantil, pero definitivamente la chica no estaba de acuerdo con que Arthur fuese de una peor clase para los nobles que ella. No obstante, omitió comentario alguno, prefiriendo no discutir en aquella ocasión. Sin mencionar que probablemente sería muy infantil el hacerlo.

-The bloody pirate...¡Oh, ahora recuerdo! Arthur Kirkland, El pirata sangriento. Por supuesto que yo también le conocía...-Frunció levemente el ceño. Por alguna razón, le estaba resultando un tanto incómodo tratar a aquel pirata de "usted", pese a lo acostumbrada que estaba a hacerlo. Se mordió levemente el labio inferior y luego continúo--Yo también sabía todo sobre tí. A excepción, igual, de tu aspecto y de tu....peculiar segundo apodo, "Tsunderate"-Tuvo que llevarse una mano a la boca para evitar reír de nuevo. Había decidido dejar de tratarlo de usted con algo de discresión y, sinceramente, esperaba que el otro hiciese lo mismo. Le apetecía una plática más amena y agradable con Arthur, en lugar de una formal y elegante.

Dirigió su vista hacia el camino una vez más y suspiró, disfrutando de la deliciosa brisa que hacía en ese momento. Era extraño para ella sentir aquella sensación tan extraña de... ¿Seguridad? cerca de alguien. Era cómo si le aseguraran que podía depositar su confianza en él, pero simplemente no podía hacerlo. Iba en contra de su naturaleza.

-Bueno...en cuanto a lo del doctor tienes mucha razón, pero...-Sonrío al notar que comenzaban a llegar a la costa y poder visualizar la blanca y fina arena, acelerando un poco el paso. -Tampoco te recomiendo ver a una bruja. Son tramposas y muchas estafadoras. Nunca acaba bien un trato con alguna de ellas, siempre piden algo a cambio...y son peligrosas. Sinceramente, es mucho más fácil probar alguna medicina en algun ratón primero para asegurarse de que no está envenenada y luego tomarla--Explicó con tranquilidad, aunque bajo ninguna circunstancia intervendría en el modo de ver de Arthur. Ella también solía enfermar de vez en cuando, no con tanta facilidad, pero ese era su método de resolver las cosas cuando lo hacía.

Inhaló profundamente una vez que estuvo parada sobre la blanca y tersa arena. El aire, puro y decontaminado, invadió sus pulmones al instante, embriagándola con el dulce aroma a sal que desprendía el mar. Inmediatamente, se inclinó para desabrocharse las botas y quedarse descalza, hundiendo sus blancos pies en la arena y disfrutando del tacto.

-La arena está deliciosa...y el mar está tan calmado. Que lindo día hace...-Comentó, comenzando a caminar hasta la orilla y dejando que la clara agua del mar acariciara sus pies al romper las olas, estremeciéndose ligeramente por la ligera frialdad característica del agua del mar, pero luego acostumbrándose poco a poco.--El mar igual está delicioso...Capitán. ¿No te parece que el mar es uno de los mejores placeres del ser pirata?-Comentó con curiosidad, inclinándose y apoyando sus manos sobre sus rodillas para poder visualizar mejor a un cangrejo que caminaba por la arena.

Permaneció un rato así, inhalando con profundidad y luego exhalando, disfrutando de la brisa. Pero, de pronto, pudo sentir cómo las traicioneras gafas resbalaban por el puente de su nariz. Sobresaltada, Alice extendió las manos hacia adelante para detenerlas antes de que cayeran, pero por su posición hizo un mal movimiento y...la caída fue inevitable.

Completamente empapada, la capitana se sentó en la arena que había debajo de ella, con el nivel del agua hasta por el pecho. Sus mejillas estaban intensamente coloreadas de carmesí por la vergüenza y había desviado la mirada rotundamente, con el ceño fruncido en una mueca de claro enfurruño y enfado que había compuesto en un intento desesperado por no delatarse avergonzada. Sin embargo, el enfado pareció pasársele de golpe y empalideció con lentitud al notar que no podía enfocar a Arthur cómo más que una manchita borrosa de varios colores.

-¡M-Mis gafas!-Exclamó, escandalizada, antes de entrecerrar los ojos y comenzar a tantear con las manos por debajo del agua, desesperada por dar con ellas. -Bloody hell, ¡Que idiota soy!-Se reprendió a sí misma por su torpeza, comenzando a avanzar a gatas por el mar sin encontrar sus lentes. Sus mejillas de nuevo estaban intensamente coloreadas de carmesí. ¿Que iba a pensar el otro capitán de ella al notar semejante torpeza por su parte?
avatar
Alice Kirkland

Mensajes : 10
Fecha de inscripción : 24/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Arthur Kirkland el Miér Ago 17, 2011 11:46 pm

Luego de la detallada charla junto a un sermón de la inglesa guardó silencio. Se sentía extrañamente regañado de alguna forma, como si le estuvieran cuidando. Pero eso era imposible, el rubio tenía los pies bien puestos sobre la tierra en ese momento y era obvio que nadie se iba a preocupar por él de la manera en la que deseaba, nunca,

En cuanto llegaron a la costa, inhaló profundamente. Aire puro. Además de la brisa fresca con gotas minúsculas que chocaban contra su rostro. Era agradable, asquerosamente agradable, el capitán no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa complacido; olvidándose completamente de su acompañante de origen inglés.

Luego la voz de la fémina lo sacó de sus pensamientos y centró su atención en la chica, no totalmente concentrado al estar fuera de sus manos el calcular con cuidado. La miró un poco y volvió su vista al cielo, siguiéndola meramente por inercia indeseada e inesperada. Era su instinto el que le incitaba a estar relativamente cerca de la joven de ojos esmeraldas, era bastante extraño. Aún así realizaba lo que su cuerpo y mente demandaban. Una vez estuvo frente a frente con la orilla, en el punto que las olas se esforzaban por alcanzar sus botas, se detuvo y continuó mirando el cielo, totalmente distraído, era hermoso como las nubes hacían que el paisaje tuviera un aspecto angelical, casi armónico.

Podría decirse que el británico se encontraba en un estado de sumisión completa, no reaccionaba con absolutamente nada. Hasta que un chapuzón si lo saco de su propia mente y vio en dirección hacía algunas gotas saltaban de su lugar, viendo a la capitana del navío contrario ahí, tirada en el agua. La escena obviamente le causó gracia, pero no iba a reírse frente a una señorita, si hubiera sido un hombre lo habría hecho sin problemas.

Arqueó una ceja al notar que la chica se 'salió de control' y la miró con desinterés. Luego de un rato suspiró y se quitó las botas, para poder adentrarse al mar y ayudar a la rubia en su labor de buscar las gafas. Sabía que sin ellas era complicado vivir, aún así no se lo tomó como un asunto de vida o muerte, más bien comenzó a ayudarla por la caballerosidad, nada de otro mundo. Se agachó ya dentro del mar y tanteó un poco con las manos bajo el agua, tocando algo. Lo tomó y lo sacó. Como si fuera por arte de magia, el rubio logró encontrar las gafas instantáneamente. Después de esto se puso de pie y se colocó a un lado de la chica. —Hey, lady.— Llamó casi en un susurro, no le agradaba del todo llamar la atención escandalosamente, no es una persona cualquiera. En cuanto la chica volteó le extendió las gafas. —Tiene suerte de que no se hayan estropeado.— Dijo como si nada, ignorando todas las acciones de la chica. Era obvio que caer al agua y perder su vitalidad fue realmente estúpido, de todas formas no valía la pena sacar el tema en cara, era inútil.
avatar
Arthur Kirkland

Mensajes : 26
Fecha de inscripción : 19/04/2011
Edad : 30
Localización : Far away~

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Alice Kirkland el Vie Sep 23, 2011 2:46 am

Después de la vergüenza que acababa de pasar y de lo rídicula que se sentía, con las mejillas coloreadas de un intenso rojo carmesí, Alice casi podía urar que las gafas se mofaban de ella desde las manos del otro pirata. Ni siquiera se atrevió a alzar la vista, mucho menos a dirigirle la palabra; su orgullo se lo impedía de una manera obstinada. Las finas manos de la pirata se movieron con rapidez y sin demasiada delicadeza, arrebatándole las gafas al mayor y colocándoselas en ese preciso instante, sin preocuparse siquiera por limpiar las gotas de agua que adornaban ahora sus cristales. Luego, se levantó del agua y comenzó a caminar a duras penas hasta la orilla.

A pesar de que sabía que era una acción tremendamente infantil e inmadura, Alice simplemente continúo su camino hasta llegar a la arena y comenzó a escurrir su ropa, suspirando y maldiciendo por lo bajo. Se deshizo de su capa para escurrirla, y no se había quedado en el delgado blusón interior que llevaba bajo la ropa tan sólo por la presencia de Arthur, por lo que tendría que aguantarse la incomodidad de las ropas húmedas. No abrió la boca para emitir palabra en ningún momento, y de vez en cuando lanzaba furtivas miradas hacia el otro capitán, cómo para asegurarse de que no se burlaba a sus espaldas.

La inglesa permaneció por unos cuantos segundos así, hasta que un estornudo rompió el silencio que había estado guardando por todo ese tiempo. A ese le siguió otro más, y luego apareció aquel molesto picor de nariz característico del congestionamiento. Soltando un bufido irritado, Alice frunció el ceño y se abrazó a sí misma en un intento por brindarse calor, temblando levemente, pues el viento comenzaba a soplar ya a esas horas. Luego, por fin se dignó a hablar.

-Probablemente pueda pensar que esta pequeña escena fue divertida, capitán. Pero debo advertirle que normalmente no acostumbro a andar tan vulnerable y torpe cómo este día-Espetó, con hostilidad y un pequeño deje de frialdad, sin poder evitarlo. Era parte de su instinto reaccionar así. -Y si no le resultó divertida, pues bien. Sigo advirtiéndole que no me gusta que se metan conmigo, y que tampoco necesito ayuda de nadie. S-Sólo se lo aclaro-Murmuró, desviando la mirada y soltando un estornudo más. Sus mejillas seguían ruborizadas levemente a causa de la vergüenza.

Cuando sintió que su nariz se volvía insoportable, Alice no pudo resistir más. Simplemente se despojó con rapidez de su chaqueta y de la blusa holgada que traía encima, quedándose únicamente con la de abajo que era más ajustada y de tirantes, de color blanco. A pesar de que también estaba húmeda, era mucho mejor que estar empapada. Instantáneamente tomó su capa, que apenas se había secado un poco, y se envolvió con ella. Los estornudos y bufidos continuaron, pero por lo menos era mejor que aquella empapada blusa que traía antes.

-Subestimarme es el peor error que los hombres pueden cometer-Agregó, a sabiendas de que se estaba poniendo demasiado a la defensiva aún cuando Arthur ni siquiera había hecho el amago por burlarse de ella. Pero sus instintos la llevaban a ser así. -Ahora, cambiando de tema...-Vaciló por unos segundos, sin encontrar con que excusarse y entrando en nerviosismo. Finalmente, otro estornudo se hizo presente y maldijo por lo bajo. Lo único que esperaba era no resfriarse de una manera tan estúpida.
avatar
Alice Kirkland

Mensajes : 10
Fecha de inscripción : 24/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Disembarking [Arthur Kirkland]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.